El SEO no es solo para especialistas en marketing: todo diseñador web necesita entenderlo. Un sitio visualmente atractivo no sirve de mucho si nadie lo encuentra. Conocer los fundamentos del posicionamiento —estructura limpia, velocidad de carga, contenido optimizado y etiquetas adecuadas— puede marcar la diferencia entre estar en la primera página de Google o desaparecer entre los resultados.
Integrar buenas prácticas de SEO desde el diseño te permitirá crear sitios más visibles, eficientes y rentables. No se trata solo de atraer visitas, sino de atraer a las personas correctas, mejorar su experiencia y aumentar las conversiones.
