Muchas páginas web fallan no por falta de visitas, sino por una mala experiencia del usuario. Un sitio que carga lento, no comunica claramente su propuesta de valor o carece de confianza visual puede alejar a los clientes en segundos. Optimizar la velocidad, mejorar los llamados a la acción y aplicar estrategias de diseño persuasivo puede transformar un sitio estático en una máquina de ventas digital. La clave está en alinear el diseño con los objetivos comerciales y la psicología del comprador.
¿Por Qué Tu Sitio Web No Vende (y Cómo Arreglarlo)?
